Los accesos y vestíbulos
Para alguien que visita ocasionalmente un escenario y su trastienda, puede parecer un ejercicio laberíntico el ingreso a un teatro, entrar por primera vez nunca es “pasar la puerta”. Siempre hay que sortear pasillos vestíbulos, escaleras, rampas o ascensores, sus ubicaciones aparecerán caprichosas pero siempre la buena razón existe. Justificados en principio por el código de construcción, algún requisito de accesibilidad, aislación acústica y por ultimo los usos y las costumbres teatrales.
Cuando el consultor teatral define las instalaciones de las áreas que dan servidumbre al escenario y sus conexiones con otros espacios. Todas estas áreas se engloban un gran ítem dentro de un programa arquitectónico, que se denomina “circulaciones”.
Este ítem engloba una serie de áreas, espacios y dispositivos que mantienen unidos los espacios a travez de un tejido conectivo.
En principio este tejido tiene que dar cuenta de los requisitos generales del código de construcción que todo arquitecto sigue en cualquier tipo de edificio. Ahora bien en el caso de un edificio teatral los requisitos funcionales para la circulación de personas y bienes, tanto en áreas de atención al publico, la sala, el escenario, los camarines, talleres y áreas de carga y descanso normalmente superan los requisitos del “código”, entonces es allí donde la figura del consultor aparece verificando, modificando y /o especificando las medidas y las características de cada una de las circulaciones.
Para los espectadores vestíbulo es el punto de ingreso al edificio. El acceso debe ser claro, seguro ya que cualquier obstáculo real o aparente puede generar en algún espectador la sensación que el edificio no tiene buena evacuación en caso de emergencia. Una vez transitado este espacio debe ser muy claro el acceso y la visualización de las boleterías, del guardarropa, los puntos de venta ya sea de gastronomía o de merchandising o los baños, así como también las puertas de acceso a la sala. El consultor debe colaborar con el arquitecto en prever estas circulaciones típicas y planificarlas, un cuidadoso diseño de un espacio publico de un teatro acompañado de una señalización clara es esencial para lograr un ambiente seguro y confortable y también espectadores viviendo una agradable experiencia.
En general la sala y su vestíbulo están conectados en diversos niveles, esto implica generar vinculaciones verticales para los espectadores ya sea por escaleras, ascensores o rampas y dependiendo de la envergadura del espacio ocasionalmente escaleras mecánicas. Se deben planificar cuidadosamente estas áreas de circulación para prevenir algún cuello de botella fundamentalmente en la salida masiva durante los intermedios, si los hubiere y la salida de los espectadores. En el caso del ingreso tanto al comienzo como en el intermedio, no son situaciones traumáticas ya que los espectadores entran de manera esporádica y en grupos pequeños, por un lapso determinado de tiempo a determinar, generalmente media hora apara el comienzo y 15 minutos para los intermedios. Estos movimientos de espectadores son perfectamente previsibles y planificables. Un aspecto a tener en cuenta son los espectadores que llegan tarde, que deberían poder ingresar a la sala una vez comenzado el espectáculo sin molestar a el resto de la audiencia y a los artistas. En general se planifica un protocolo de ingreso, que a veces contempla ayuda por medio de grandes monitores de CCTV, para que esos espectadores se pierdan lo menos posible aspectos del espectáculo hasta que pueden ingresar a la sala.
Demás esta decir que la totalidad de estas áreas deberían cumplir con toda la normativa de accesibilidad, también se debe inferir donde se deben o pueden reunir los espectadores para las posibles interacciones sociales como ser “ver o ser visto”, como ser las escaleras de “honor” las barandas de las “balconadas” y las áreas “VIP”, se deben tener en cuenta que estas ocasiónales situaciones de encuentro, pueden influir en la normal circulación los espectadores.
Afortunadamente el código de la ciudad (CABA) contempla muchos de los enunciados aquí, no se pueden soslayar las problemáticas que conlleva un edifico de publica concurrencia como podrían ser lugares de almacenamiento temporal para sillas de ruedas, andadores, y eventualmente scooters eléctricos o bicicletas, tan en boga por estos momentos. Si estas prestaciones no se pueden prever en el proyecto, podrían ser un obstáculo en el futuro para la hospitalidad de la audiencia, ya sea para espectadores con movilidad reducida o que tienen su propia movilidad alternativa, no contar con ese tipo de almacenamiento fuera o dentro del edificio puede llegar a ser un problema en la circulación desde y hacia la sala.
La sala
A la sala se accede por las puertas (parece una obviedad), estos accesos, tienen sus particularidades, el nuevo código prohibe el uso de cortinas, como se hacia en el pasado, dado que se ha demostrado que son un obstáculo muy peligroso en caso de evacuación,
Pero cómo se salva esa situación? Hoy se recomienda, ademas de instalar puertas RF con apertura hacia afuera, con ancho suficiente como para evacuar todos los espectadores a los que dará servidumbre la mencionada puerta. Se deben proyectar pequeños “vestíbulos de bloqueo de luz y sonido” en cada una de las entradas a la sala. Estas vestíbulos deben tener la suficiente profundidad como para permitir la apertura de las puertas con seguridad y confort, pero nunca deberá medir menos de 1 m. de profundidad.
Una vez dentro de la sala, las puertas de entrada y salida y sus respectivos vestíbulos deben ser muy fácilmente identificables desde el interior tanto por su diseño, su iluminación y por la trayectoria natural y/o por la señalética allí instalada. Si bien el “código” es claro al respecto, vale la pena hacer hincapié en este aspecto ya que en general, no es un aspecto en el cual se profundice.
Los medios de salida también están muy claramente descriptos, pero en el caso de las sillas de ruedas a veces este calculo falla, ubicar las sillas de ruedas en el fondo de la sala suele ser la solución mas vista, pero eso pone a esos espectadores a una distancia muy grande del escenario, no permitiendo que ellos participen del espectáculo de la manera adecuada.
Ubicarlos en las primeras filas, pareciera ser una solución, aunque quedarían muy lejos de las salidas de emergencia y eso haría muy difícil su evacuación de esos espectadores. Esto implica que en el proyecto se debe estudiar muy profundamente la ubicación de las sillas de ruedas proporcionado a esos espectadores una muy buena ubicación y a su vez una posibilidad de evacuación segura.
En general los pasillos y los medios de salida se calculan de acuerdo a lo que prescribe el código de edificación en función de la cantidad de espectadores que se alojaran en cada butaca y en cada fila y en cada isla, tal cual esta previsto en el proyecto. En el caso de los pasillos laterales suelen tener el ancho requerido en el “código”, pero difícilmente esos pasillos pueden albergar una silla de ruedas, ese tipo de detalles son los que se deben tener en cuenta. También hay que decir que si se diseñan pasillos muy anchos, estos irán en contra de la intimidad de la sala y de la construcción de la comunidad temporal que se construye cada noche.
Mas allá del tamaño de la sala y el numero de asientos que ella contenga, se debe poner énfasis en los pasillos, los medios de salida y el alojamiento para las sillas de ruedas y sus respectivos medios de evacuación. Obviamente que es importante pensar en las posiciones de los asientos para que todos los espectadores vean bien. En esa ecuación entran la distribución en arco (definido en el código) así como la propia ubicación en tresbolillo de cada una de las butacas. La ubicación de las cabinas de control tiene especial relevancia ya que si bien los controles de iluminación permiten mayor flexibilidad en su ubicación, en el caso del sonido y si en la sala se programan espectáculos de música en vivo, en este caso la ubicación de los operadores de sonido, es muy poco flexible, en general se estima que ese lugar en el fondo de la sala (si esta no supera las quince fila de butacas, en el eje de la misma y lo “ideal” es que la cabeza y oídos de ese operador de sonido no se ubiquen a una altura distinta a 50 cm por encima de la cabeza de los espectadores.
Foto cabina y sala
Dicho esto se debe entender que en el fondo y al centro de la sala aparecerá un volumen confinado, o al menos parcialmente para alojar a los técnicos y sus sistemas de control. Se debe tener en cuenta que este es un lugar de trabajo. Por lo tanto en el proyecto se debe contemplar la posibilidad que las ventanas, por donde los técnicos observaran el espectáculo, deberá ser móvil, es decir poder retirase el vidrio de frente para poder tener escucha directa. O cerrarla herméticamente en el caso que los técnicos deban recibir ordenes vía equipos de comunicación, y proteger a los espectadores de todas las conversaciones que allí suceden. Normalmente esta solución debe tener en cuenta circulación por detrás de la cabina, con el escenario idealmente con ambos hombros, por cualquier emergencia escénica que se pueda platear, ademas deberá estar directamente conectada con los medios de salida y las puertas de acceso a la sala. Esto permitirá al director, regidor o técnicos desplazarse por todo el inmueble con privacidad seguridad y velocidad durante las funciones, no se debe creer que esta situación es infrecuente, totalmente lo contrario, es mas habitual de lo que una persona no vinculada a la actividad, puede suponer. Es claro que esta ruta critica no debe contemplar que estos personajes que desplacen entre los espectadores, porque a veces también implica que algún actor, cantante o bailarín tenga que hacer ese recorrido maquillado y caracterizado cuando el artista debe aparecer por sorpresa an algún lugar de la platea.
Foto actor en sala
El escenario
Los pasillos entra la sala y el escenario son imprescindibles y no pueden ser soslayados, pero a su vez estas vías deben tener cierto nivel de seguridad ya sea mediante llaves o tarjetas de acceso para que algún espectador distraído o no, llegue a deambular por zonas que habitualmente le deben estar vedadas ya sea por razones de privacidad o seguridad. Los niveles de accesibilidad a estas áreas son perfectamente verificables en el proceso de proyecto y se pueden prescribir y delimitar quien y cuándo puede circular en cada lugar del edificio con el confort y seguridad adecuados.
Una vez instalados en la trastienda del edificio, la dinámica se vuelve más compleja y obedece a las propias leyes del funcionamiento de los espectáculos. La ubicación de los camarines, talleres, depósitos, vestuarios de los técnicos y sanitarios deben en general bastante cercanos al espacio de representación. Este arreglo de espacio de muy variado tamaño y uso da como resultado generalmente muchísimos pasillos, giros, escalones y rampas para para ir de un lugar otro.
Allí es donde debe aparecer un sistemáticamente ausente en nuestros escenarios !!!! La señalética !!!!! Particularmente dedicada a todo el personal eventual que no conoce necesariamente las instalaciones del teatro o por ejemplo la gente que viene de gira!!!
La situación ideal durante el proyecto, es pensar esas vías laberínticas de comunicación dentro del escenario como si estas rutas tuvieran tres categorías, a saber 1, 2 y 3 o usando una analogía urbana; avenida , calle y pasaje.
Por ejemplo el pasaje que se debe dejar detrás del escenario (crossover) debería ser considerado como una “avenida” o categoría 1, porque por allí probablemente habrá corridas de actores o bailarines o algún movimiento de utileria o decorado, entonces estos pasillos avenidezcos se deberían planificar.
A manera de ejemplo me corro un poco del tema, para justificar lo que voy a enunciar. Imaginemos que absolutamente todo los elementos que usamos en un escenario llegaron en camión o en contenedor, esto nos indica que el ancho interior estándar de un contenedor marítimo es según la norma ISO-668.2, mas precisamente la puerta de un contenedor estándar es de 2,34m de ancho por 2,29 m de altura y en el caso de los HC o “jumbo” el ancho es al mismo 2,34m por 2,56m de altura, dicho esto vuelvo a hablar de los pasillos tipo 1 o avenida.
Entonces lo ideal es que nuestro pasillo de traspaso por detrás del escenario tuviera un ancho parecido a los 2,34m mencionados, se que es muy difícil en la mayoría de los casos cumplimentar este requerimiento, sobre todo en escenarios emplazados en terrenos limitados por medianeras. Pero de esta manera cualquier elemento escénico que haya venido en un camión, podría circular por nuestro escenario. Se debe dejar claro que esa medida debe estar libre de canillas, extintores o gabinetes de tablero amurados a la pared y todo ese tipo de obstrucciones que nos encontramos comúnmente. Otro aspecto importante en la planificación de las áreas de servicio de un escenario es que las cosas giren!! Por ejemplo un impedimento común que que se tenga que transportar un tira de tuvo o algún perfil entero, esto nos dice que en estas avenidas deberíamos poder manejar caños de 6 metros de longitud, entonces seguramente se deben agregar ochavas a alguno de nuestros giros de pasillos en los lugares mas críticos.
Hablando de las altura de estos corredores lo ideal es que sean de 3 metros, por lo tanto cuando se construye el teatro debemos asegurarnos que todos los gremios entendieron eso y todas las instalaciones redes, electricidad, incendio y sanitarios instalen sus servicios por arriba de esa cota, se supone que en estas áreas, los pasillos no necesitan cielorraso. Otra consideración debe ser que en general las compañías de gira acumulan en los pasillos sus baúles de luces y sonido y los “crates para telones y textiles” y demás enceres, entender esto es importante ya que se debe considerar en el ancho del corredor.
Si se considera que en determinado pasillo nunca circulara ni escenografía ni utileria, entonces se lo podía considerar un pasillo tipo 2 mas angostos.
Otro de los pasillos tipo 1 es el pasillo de camarines, porque en general en los teatros que reciben giras, o cuando las producciones tiene un gran numero de vestuario se deben estacionar las “Góndolas” (ya me referiré a ellas en otro post) estas en general tienen medidas estandarizadas, y por lo menos una de ellas es inamovible que es su ancho que no debe superar los 58 cm. Vuelvo al ejemplo de los camiones y contenedores, que generaron el estándar, si hablamos de que el contenedor tiene 2,34m de ancho en un contenedor cuando se transporte el vestuario colgado, normalmente se colocan cuatro góndolas, para que eso suceda las góndolas deben tener como máximo 58 cm de ancho y para que ademas pueda entrar una percha con ropa colgada.
Volviendo al pasillo de camarines si el corredor usa casi 1,2m para el estacionamiento de las góndolas de vestuario, se le debe agregar por lo menos 1,5 metros mas para una cómoda circulación, lo que nos da esté tipo de pasillo debe tener por lo menos 2,5 metros de ancho.
Muchas veces los consultores usamos la prueba del “piano” es decir para definir un pasillo tipo 1 se verifica que un piano gran cola pueda viajar por esos pasillos, si lo logra estamos ante una “avenida”, esto es valido para pasillos que van desde la puerta de carga a travez de pasillos rampas y ascensores.
Los corredores detrás del escenario y el de camarines son dos vías importantes, y alejándonos del ideal, diremos como mínimo deberían tener 1,5 metros de ancho y eso preferible que haya sido pensado durante la obra, que tener que improvisarlo en cada producción usando vestidura escénica o cualquier adminiculo para ejecutarlo de manera improvisada, imaginemos que en ese ancho pueden circular dos sillas de ruedas en dos direcciones distintas o dos bailarinas con sus respectivos tutús que corren a lados opuestos.
La implantación de los camarines idealmente debe suceder en el mismo nivel del escenario, cuando esto no es posible, nunca debe superar un nivel hacia abajo o un nivel hacia arriba. Las vías de comunicación este camarines y escenario se deben llevar a cabo mediante escaleras o ascensores amplios y muy bien iluminados.
Como se describió ampliamente en este articulo, la circulaciones son un aspecto muy importante en este tipo de edificio independientemente de si es una casa de opera o un teatro independiente o cualquier otro tipo de edificio espectacular donde tanto espectadores, técnicos o artistas convergen en una experiencia confortable y segura. Allí radicará el éxito del consultor teatral, en colaborar con el arquitecto en crear un edificio exitoso tanto en el area de los espectadores como dentro del escenario.